lunes, 4 de febrero de 2008

Hola dijo,hola respondi...

Entre como una diosa, sonreí como si fuera famosa y me reí con mis amigas con la mejor onda.
Fue una noche bárbara.
Distraída como de costumbre no me di cuenta que me iba a cruzar de frente con el.
Claro yo venia en mi trencito loco ,adelante como de costumbre haciendo de parabrisa para desparramar borrachos de esos que se te vienen encima.
Paso por delante mió me miro y yo sentí ,además de un golpe de sopetón de los enfiestados que venían en el trencito ,sentí que me perdí en su cara y perdí toda audición con el lugar,.No supe cual era el tiempo real.
Me miro con cara de no te me escapes, una mirada provocadora e insistente.
Yo imagine que tenía cara de querer estar tomando coco con pajita en la casa de beto.
Pero creo que por desgracia no tenía esa cara, sino una cara de dulce tonta de esas que una pone cuando esta enamorada y se cree viva porque no se nota.
Me sentía un poco intimidada por la situación pero a esto el respondió con la misma cara de tonto pero de esas que hacen los hombres cuando saludan por lo bajo para querer esquivar una situación un tanto compleja y una pequeña risita de saludo cordial que siempre sale después de la cara de tonto. Un tonto no tan tonto.
Hola dijo, hola respondi.
Siguió su camino y comencé a respirar.
Ay ¡ noooo!!!…estábamos con las chicas bailando locamente y pasa de nuevo.
Es en ese momento donde se desea estar atrás de un arbusto ,ser una estatua de cera, tener un traje de conejo y saltar como boluda haciendo propaganda de protectores diarios, espere ser pinocho y convertirme en un niño de verdad cuando el ya halla pasado ,espere ser una hermosa planta.
Ya se lo había confesado estaba muy enamorada de el y eso me causaba mucha vergüenza por una historia larga que tiene que ver con el lugar en que nos conocimos y el trato que tenemos hace mucho tiempo.